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La Plataforma Intergubernamental de Ciencia y Política sobre Biodiversidad y Servicios del Ecosistema (IPBES), advierte que la biodiversidad está disminuyendo a niveles alarmantes, y la tasa de extinción de especies se está acelerando.

El informe sobre Biodiversidad y Servicios de los Ecosistemas, el más completo hasta la fecha, fue recopilado por 145 autores expertos de 50 países en los últimos tres años. A través del mismo, se evalúa los cambios en las últimas cinco décadas, proporcionando un panorama completo de la relación entre las vías de desarrollo económico y su impacto en la naturaleza.

“La evidencia abrumadora de la Evaluación Global de IPBES, desde una amplia gama de diferentes campos de conocimiento, presenta una imagen ominosa”, expresó el Presidente de IPBES, Sir Robert Watson.

De manera alarmante un millón de especies de animales y plantas están ahora en peligro de extinción. Además, desde 1900 el número promedio de especies nativas, ha disminuido en al menos un 20% y más del 40% de las especies de anfibios, casi el 33% de los corales y más de un tercio de todos los mamíferos marinos están amenazados.

Desde el siglo XVI, al menos 680 especies de vertebrados se extinguieron y más del 9% de todas las razas domesticadas de mamíferos utilizados para la alimentación y la agricultura se extinguieron en 2016.

Por otro lado, tres cuartas partes del medio ambiente terrestre y alrededor del 66% del medio ambiente marino han sido alteradas significativamente por las acciones humanas. En promedio, estas tendencias han sido menos severas o evitadas en áreas mantenidas o administradas por Pueblos Indígenas y Comunidades Locales.

Más de un tercio de la superficie terrestre del mundo y casi el 75% de los recursos de agua dulce se dedican ahora a la producción agrícola o ganadera. El valor de la producción agrícola ha aumentado en aproximadamente un 300% desde 1970, la extracción de madera en bruto ha aumentado en un 45% y cada año se extraen en todo el mundo aproximadamente 60.000 millones de toneladas de recursos renovables y no renovables, casi el doble desde 1980.

La degradación de la tierra ha reducido la productividad del 23% de la superficie terrestre global. Actualmente 577 mil millones de dólares, en cultivos anuales están en riesgo por la pérdida de polinizadores.

Debido a la pérdida de hábitats costeros y protección, entre 100 y 300 millones de personas tienen un mayor riesgo de inundaciones y huracanes.

Otro eje fundamental es la contaminación plástica, que se ha multiplicado por diez desde 1980. Además se descargan entre 300 y 400 millones de toneladas de metales pesados, solventes, lodos tóxicos y otros desechos en los cuerpos de aguas, y los fertilizantes que ingresan a los ecosistemas costeros han producido más de 400 “zonas muertas” en los océanos.

Se determinaron que las causas de esta extinción masiva se relacionan con el ser humano y sus práctica: en primer lugar, se ubica el cambio en el uso de la tierra y el mar (deforestación, sobrepesca); sigue la explotación directa de organismos; en tercer lugar, el cambio climático; contaminación y especies exóticas invasoras.

Para cambiar la situación, el Informe presenta varias acciones y destaca la importancia de adoptar enfoques de gestión integrada e intersectorial que tengan en cuenta las concesiones de la producción de alimentos y energía, la infraestructura, la gestión de aguas dulces y costeras y la conservación de la biodiversidad.

También se ha identificado como un elemento clave de políticas futuras más sostenibles, la evolución de los sistemas financieros y económicos globales para construir una economía global sostenible, alejándose del actual paradigma de crecimiento económico.

“El informe también nos dice que no es demasiado tarde para hacer una diferencia, pero solo si empezamos ahora en todos los niveles, desde lo local hasta lo global”, aseguró Sir Robert Watson . “A través de un cambio transformador, la naturaleza todavía puede conservarse, restaurarse y usarse de manera sostenible, esto también es clave para cumplir la mayoría de los otros objetivos globales. Por cambio transformador, nos referimos a una reorganización fundamental de todo el sistema a través de factores tecnológicos, económicos y sociales, incluidos paradigmas, objetivos y valores”.

 

Fuente: ComunicaRSE

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