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En la actualidad nos encontramos con un entorno cada vez más digitalizado y las empresas deben aprovechar las oportunidades que las nuevas tecnologías nos proporcionan para mejorar la eficiencia y competitividad del trabajo y conseguir un mejor equilibrio de los colaboradores.

Todo proceso de flexibilidad organizativa en el ámbito laboral como el teletrabajo, requiere de una determinada cultura que lo envuelva, lo sustente y le proporcione el marco necesario para su asimilación, despliegue y consolidación. Son muchos los factores que inciden en el éxito o fracaso de la implantación de una política de trabajo en remoto y flexibilidad, pero nuestra experiencia nos demuestra que, sin lugar a duda, el factor de mayor impacto es la cultura organizativa.

Pero además, tenemos que tener otras claves:

  • Confianza: Es el otro de los componentes más importantes e intangible. Sin una confianza mínima entre empleados y empresa, la flexibilidad estará abocada al  fracaso.
  • Liderazgo y estilos de dirección. Todo el desarrollo, e incluso el éxito en la adopción de prácticas de flexibilidad, residirá en el hecho de que el propio Comité de Dirección esté dispuesto a asumir el mismo tipo de cambio y transformación (ni un ápice menos) que el resto de la organización.
  • Planificación. Las personas y las organizaciones con una potente cultura de planificación son mucho más proclives a implantar con éxito programas de flexibilidad, como el trabajo en remoto.
  • Comunicación. Se precisa un cambio en la cultura de la comunicación interna para hacerla mucho más digital, junto con un verdadero proceso de transformación en el proceso para que el global de la información que reciban todos los profesionales sea el mismo, estén donde estén trabajando.
  • Orientación al logro. Dado que es del todo imposible desplegar una cultura de orientación al éxito, sin herramientas como el feedback, la planificación, la definición de objetivos, el alineamiento personal o el corporativo, entre otros, este tipo de  organizaciones acostumbra a tener toda una serie de herramientas corporativas (hard y soft) perfectamente extensibles a la hora de poner en marcha un programa de trabajo en remoto.

Eso sí, es muy importante que los líderes pierdan el miedo y se atrevan con el teletrabajo para alcanzar una nueva de gestionar nuestro tiempo y nuestra conciliación. Si se trabaja en la comunicación, la confianza y el liderazgo, se alcanzará el éxito y se cumplirán los objetivos independientemente del sitio en el que se haga la labor profesional.

 

Fuente: Fundación MásFamilia

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